Desde hoy, hay un nuevo modelo de estimación electoral en España. El nuestro, el de More in Common.
En este post queremos hacer tres cosas: 1) explicar qué dicen nuestros datos; 2) contar por qué hemos decidido adentrarnos en el terreno de la demoscopia electoral; y 3) describir cómo funciona el modelo que utilizaremos a partir de ahora.
Lo primero y más importante, aquí abajo está el gráfico principal de nuestra primera estimación electoral y en nuestra página web puedes descargarte los microdatos de la encuesta con la que la hemos realizado, así como nuestro informe metodológico. Al final de este post, compartimos la ficha técnica al completo.
Nuestro modelo, que va a tener una cadencia bimensual, estima que, si mañana se celebraran elecciones generales, los partidos de ámbito nacional de derechas (PP, Vox y SALF) aglutinarían exactamente el 50% del voto.
El Partido Popular sería la primera fuerza política, con algo más del 31%, seguido por el PSOE, que se situaría en torno al 28%. A cierta distancia se situaría Vox (17%), mientras que el espacio a la izquierda del PSOE se repartiría entre Sumar (casi 8%) y Podemos (en torno al 3%). Los partidos regionales/nacionalistas mantendrían un peso relevante, cercano al 8–9%.
Como siempre en este tipo de ejercicios, conviene subrayar que estamos hablando de estimaciones, no de certezas. Toda encuesta lleva asociada un grado de incertidumbre que no debe ignorarse. Precisamente por eso, uno de los elementos distintivos de nuestro modelo es cómo comunicamos esa incertidumbre. En lugar de ofrecer un único dato puntual, presentamos rangos plausibles para cada partido, que incorporan tanto el error muestral como la variabilidad derivada del tratamiento de los indecisos.
Así, el voto al PP se sitúa entre el 28,6% y el 33,6%, mientras que el PSOE oscila entre el 25,8% y el 30,2%, una diferencia que actualmente apunta a una ventaja del PP, pero que podría estrecharse o ampliarse según evolucione la indecisión. Vox se mueve entre el 15,2% y el 19%, Sumar entre el 6,3% y el 9,1%, Podemos entre el 2,1% y el 3,8%, y los partidos regionales/nacionalistas entre el 6,8% y el 9,5%.
En términos generales, los resultados están alineados con la media de encuestas recientes en España. Sin embargo, hay dos cuestiones importantes en las que queremos profundizar: nuestra motivación como organización y nuestro enfoque metodológico.
2. ¿Por qué hemos decidido lanzar nuestro propio modelo electoral?
Es razonable cuestionarse si España necesita otro modelo de predicción electoral más. De hecho, si le preguntas a cualquier ciudadano, seguramente su reacción será poner los ojos en blanco ante la perspectiva de tener otra fuente de datos electorales a su disposición.
La sensación generalizada es que hay superávit de encuestas y, por eso, antes de lanzarnos a contar con un modelo propio quisimos asegurarnos de que había porqués valiosos que justificaban la decisión.
Estos son nuestros porqués:
A. La demoscopia electoral sigue siendo tremendamente opaca en España y queremos contribuir a que esto cambie
Muchas de las encuestas electorales que se realizan en España ni siquiera son públicas (aunque se citan en medios y tertulias), muy pocos institutos de investigación publican sus microdatos y casi nadie (por no decir nadie) explica su metodología de estimación al completo.
Nosotros pensamos que, si inevitablemente las encuestas acaban generando relatos e influyendo en las dinámicas democráticas, lo mínimo que se puede exigir es conocer cómo se ha llegado a las estimaciones de voto que se publican. Además, creemos firmemente que la transparencia también puede ayudar a que la sociedad recupere la confianza en las encuestas.
Por eso no solo compartimos y vamos a compartir los microdatos de nuestras estimaciones, sino que además diseccionamos nuestra metodología con pelos y señales: cada paso, cada decisión y cada limitación de nuestro modelo están explicadas en un documento de más de 40 páginas elaborado por nuestro investigador Tarek Jaziri Arjona (que ha liderado todo este proyecto a lo largo de varios meses) y que cualquiera puede descargarse hoy mismo en nuestra web.
B. La mayor parte de encuestas electorales en España son encargadas por partidos, medios de comunicación o agencias de asesoramiento político, nosotros queremos democratizar el acceso.
Con nuestro modelo electoral, aspiramos a que organizaciones de la sociedad civil, académicos, think tanks y otros actores de un amplio espectro ideológico puedan trabajar con datos electorales de calidad sin depender de intermediarios ni de tener presupuestos de investigación elevados. En breve, empezaremos a organizar “briefings electorales” de forma periódica a los que cualquiera podrá asistir de forma online.
Por supuesto, nos encantará que partidos y medios usen nuestras estimaciones electorales, pero estas son, ante todo, una forma de acercarnos a nuestro objetivo de ser la organización que democratice el acceso a investigación social de calidad en España.
C. Las dinámicas electorales actuales están estrechamente relacionadas con fenómenos de polarización y queremos entenderlas mejor.
Nuestra misión como organización es facilitar la comprensión de la sociedad española, siempre con un enfoque anti-polarización. Con un modelo de estimación electoral propio, podemos enriquecer nuestro conocimiento y contribuir a nuestro esfuerzo de avanzar en la construcción de sociedades más cohesionadas y resilientes que puedan abordar los grandes retos de nuestro tiempo.
Por lo tanto, este modelo electoral es, también, una herramienta para poder cumplir nuestra misión, y una especialmente importante en un país como España donde las tendencias de voto han experimentado una gran volatilidad en los últimos años.
3. Nuestro modelo: dejar que los datos hablen por si solos
Como señalábamos más arriba, hay algo que distingue a nuestro modelo de todos los que se publican recurrentemente en España y es que nuestra metodología (o “cocina”, si se prefiere) es totalmente pública y accesible desde hoy mismo. Para diseñarla, hemos consultado decenas de papers y referencias bibliográficas centradas en el arte y la ciencia de la estimación electoral, así como a diversos expertos dentro y fuera de nuestro equipo.
Además, todo nuestro enfoque está guiado por un principio rector: dejar que los datos hablen por si solos. Esto puede sonar a obviedad, pero no lo es tanto. En toda estimación electoral hay decisiones que alguien tiene que tomar: qué variables utilizar, cómo tratar a los indecisos, dónde poner el umbral de participación, etc.
Contrariamente a una praxis bastante habitual, en cada punto donde el modelo necesita una decisión hemos buscado un criterio que emerja de los propios datos en lugar de imponerlo desde fuera. No siempre es posible (y señalamos los casos en los que no lo es), pero la orientación general del modelo es minimizar las decisiones arbitrarias y maximizar las que están respaldadas empíricamente.
Si quieres profundizar en el modelo, puedes hacerlo en este enlace.
4. Algunas otras conclusiones de nuestra primera estimación electoral
Más allá de la estimación agregada, los datos permiten observar otras tendencias en el electorado español y cualquier persona que se descargue los microdatos podrá identificar, seguro, muchas otras. Aquí resumimos dos de ellas.
A. Los movimientos del electorado son eminentemente intra-bloque:
Como explicamos hace unos meses en nuestro “Atlas de la Polarización”, España es diferente a otros países europeos en varios sentidos:
Primero, hay más gente que se auto ubica ideológicamente de forma clara en la derecha o en la izquierda, y menos gente que se sitúa a sí misma en el centro ideológico.
Segundo, la alineación entre la ideología y partido político es más intensa o, en otras palabras, la gente que se auto ubica en la derecha vota muy mayoritariamente a partidos de derechas, y la gente que se auto ubica en la izquierda vota muy mayoritariamente a partidos de izquierdas.
Y tercero, la sociedad española piensa en términos de izquierda y derecha a la hora de diagnosticar la división social de forma mucho más intensa que otras sociedades europeas.
Todo ello puede explicar por qué es más difícil que en España haya grandes movimientos del electorado entre bloques ideológicos, especialmente si la narrativa mediática y política que impera y que se promueve proactivamente es una enfocada en el enfrentamiento entre los dos bloques de signo contrario y, en apariencia, irreconciliables.
Según nuestro modelo, el Partido Popular retendría a una parte muy elevada de su electorado, en torno al 79%. Pierde, eso sí, un 13% de sus votantes en favor de Vox, que es el partido que muestra actualmente la fidelidad de voto más elevada de entre todos los grandes partidos nacionales, por encima del 85% y con pérdidas relativamente limitadas que van a parar sobre todo al Partido Popular y a Se Acabó la Fiesta (SALF).
En el bloque de la izquierda, el PSOE mantiene una base sólida (más del 75%), con pérdidas modestas (de en torno al 2%) tanto hacia Sumar como hacia Vox y con un 5% de su electorado decantándose por el Partido Popular. Pero hay un 7.2% de sus votantes que, a día de hoy, no sabría qué hacer.
Sumar es, por su parte, el partido con una tasa de retención más baja (53%) y pierde porcentajes significativos de electores tanto hacia el PSOE como hacia Podemos. Un 8% de sus votantes el 23J no sabría a quién votar ahora mismo.
B. La indecisión está más en el centro ideológico:
Nuestro análisis muestra que los indecisos no están distribuidos de forma uniforme. Como ya se intuye en el apartado anterior, están más concentrados porcentualmente entre los votantes que en las pasadas elecciones generales optaron por partidos de izquierdas como PSOE y Sumar; más que hacia el bloque contrario, las transferencias por parte de la izquierda son hacia la abstención o la indecisión.
Si miramos los datos desde la variable de auto ubicación ideológica, se observa que los indecisos se concentran principalmente en posiciones centrales del espectro ideológico, con un pico claro en torno al 5. No estamos, por lo tanto, ante indecisos radicalizados o situados en los extremos, sino ante un grupo más moderado, menos alineado y potencialmente más volátil.
Esta es solo nuestra primera estimación, e iremos enriqueciendo nuestros análisis a medida que vayamos repitiendo el ejercicio a lo largo de los próximos meses. Hay otra cosa importante que queremos destacar, y es que desde el principio hemos concebido nuestro modelo como un “producto” dinámico. Esto quiere decir que estamos abiertos a críticas, sugerencias de mejora y aportaciones en todo momento. Si quieres enviarnos algún comentario al respecto, no dejes de escribirnos a hola@moreincommon.com
Ficha técnica: encuesta CAWI realizada por panel online. El trabajo de campo se llevó a cabo entre el 21 de abril y el 25 de abril de 2026, dirigido a un universo formado por la población residente en España mayor de edad con derecho a voto. Para garantizar la representatividad, el diseño incluyó cuotas de género × edad, así como cuotas por tamaño del municipio, Comunidad Autónoma e ingresos del hogar, definidas a partir de las distribuciones poblacionales del INE. El margen de error orientativo al 95% es de ±2.39 puntos porcentuales, estimado a partir del tamaño muestral efectivo tras ponderación. En encuestas de panel online, este valor debe entenderse como una referencia aproximada bajo el supuesto de muestreo aleatorio simple.




